AFS destina anualmente más de 1 millón de pesos en subsidios para posibilitar el intercambio estudiantil de participantes argentinos en el exterior que ameriten recibirlos por sus limitaciones económicas.
Muchos de los estudiantes extranjeros que vienen a la Argentina lo hacen también gracias al aporte de filántropos, empresas y/o instituciones gubernamentales de sus países.
Hay diferentes modos de posibilitar un intercambio de participantes argentinos que no cuentan con los recursos ecnonómicos necesarios como para solventar sus experiencias educativas internacionales: dos de ellos son los auspicios de empresas y/o instituciones.
Tradicionalmente, las becas de estudio han estado dirigidas a estudiantes de niveles universitarios y de postgrado, convirtiendo a los estudiantes de enseñanza secundaria en los grandes olvidados en cuanto a este tipo de ayuda.
Nosotros entendemos que es el momento más oportuno para que, a su regreso, los jóvenes hagan opciones de carreras profesionales con un claro sesgo multicultural y responsabilidad social. Serán los líderes de los cambios que buscamos.
Vivimos en un mundo en el que las relaciones internacionales y la educación intercultural son absolutamente vitales para el desarrollo de las sociedades. Los estudiantes secundarios, de edades comprendidas entre 15 y 17 años, son los más aptos para adquirir estos conocimientos y habilidades a través de la inmersión del participante en una cultura distinta a la propia. Estas adquisiciones formarán parte del capital social que aportarán los participantes cuando regrersen a sus comunidades de origen, provocando un efecto multiplicador para las mismas.
El patrocinio educativo de empresas e instituciones para los hijos de sus empleados o para los miembros de la comunidad donde ésta opera se nos presenta como una de las formas más eficaces de promover nuestros programas. En muchos países, pioneros en el tema, el patrocinio educativo y cultural se ha convertido en sinónimo de prestigio para la institución que lo avala debido al indiscutible valor de futuro que conlleva.
Este patrocinio de empresas le permitirá a la Argentina, entre otras cosas, transformarse en un participante más vigoroso y competitivo en los mercados mundiales al darle la oportunidad a un determinado número de jóvenes de dominar un idioma que no es el propio, mantener estrechos contactos para toda la vida con otros país y adquirir un cabal conocimiento y apreciación de las diferentes culturas.